********************Para ayuda llame ahora al 888-796-8040*******“Inhalantes” se refiere a los vapores de substancias tóxicas que se inhalan para alcanzar un rápido viaje. De más de mil productos del hogar y otros productos comunes que se podrían abusar como inhalantes, los más frecuentemente usados son barniz para los zapatos, pegamento, tolueno, gasolina, líquido de encendedor, óxido nitroso o “Tipex”, pintura en spray, líquido de corrección, líquido de limpieza, nitrito de amilo o “poppers”, desodorantes de vestuarios, disolvente de laca u otros disolventes de pintura.
La mayor parte de estos producen efectos similares a los anestésicos, que ralentizan las funciones del cuerpo. Después de un viaje inicial y pérdida de la inhibición, viene somnolencia, mareo y agitación.
Los productos químicos se absorben rápidamente a través de los pulmones hacia la corriente sanguínea y alcanzan rápidamente el cerebro y otros órganos, causando a veces daño físico y mental irreversible.
Los usuarios inhalan los vapores químicos directamente de recipientes abiertos (“inhalar”) o respiran los vapores de trapos bañados en productos químicos (“inhalantes”). Algunos rocían las substancias directamente dentro de su nariz o la boca o la vierten en su cuello, mangas o puños y lo inhalan periódicamente. En el “bolseo”, el usuario puede inhalar vapores de substancias dentro de una bolsa de plástico o de papel. Bolsear en un área cerrada aumenta grandemente las posibilidades de asfixia.
Los “poppers” y los “whippets”, que se venden en conciertos y discotecas están compuestos de productos químicos venenosos que pueden dañar permanentemente el cuerpo y el cerebro.
El uso de inhalantes puede causar daño al corazón, los riñones, el cerebro, el hígado, la médula ósea y otros órganos.
La mayoría de los inhalantes actúan directamente sobre el sistema nervioso para producir efectos de alteración de la mente. En segundos el usuario experimenta embriaguez y otros efectos similares a los del alcohol. Hay diversos efectos que se pueden experimentar durante o poco después del uso, incluyendo
Los usuarios a largo plazo experimentan:
La exposición crónica a inhalantes puede producir daños significativos, a veces irreversibles al corazón, pulmones, hígado y riñones.
El uso crónico de inhalantes se ha asociado a una serie de problemas de salud serios. Esnifar pegamento y disolvente de pintura provoca problemas de hígado. Esnifar tolueno y otros disolventes causa daños al hígado. El abuso de inhalantes también ha resultado en deterioro de la memoria y disminución de la inteligencia.
Los inhalantes Auden ser físicamente y psicológicamente adictivos. Los usuarios informan de un fuerte impulso para continuar usando inhalantes, especialmente tras un uso continuo por muchos días.
Los usuarios habituales que están saliendo de los inhalantes sufren síntomas de retirada que pueden incluir náuseas, sudor excesivo, calambres musculares, dolores de cabeza, escalofríos, agitación, temblores y alucinaciones. En casos severos la retirada puede provocar convulsiones.
Una encuesta en los EE.UU., que combina datos desde 2002 a 2006, encontró que un promedio anual de 593 mil adolescentes de 12 a 17 habían usado inhalantes por primera vez el año anterior al de la encuesta.
Los inhalantes se pueden dividir en cuatro tipos:
LIQUIDOS: los que se vaporizan a temperaturas de ambiente. Estos se encuentran en muchos productos del hogar e industriales fácilmente obtenibles, incluyendo disolventes de pintura, desengrasantes, gasolina, pegamentos, líquidos de corrección y líquidos de rotuladores.
SPRAYS: como pinturas en spray, desodorantes y sprays para el pelo, sprays de aceite vegetal para cocinar y sprays para proteger tejidos.
GASES: incluyendo anestésicos médicos (éter, cloroformo y óxido nitroso, generalmente llamado “gas de la risa”), encendedores de butano, tanques de propano, dispensadores de crema batida y refrigerantes.
NITRITOS: (un compuesto químico que se encuentra en preservantes de comida, limpiadores para cuero, desodorantes para el hogar, etc.) se consideran una clase especial de inhalantes que actúan directamente sobre el sistema central nervioso, el cerebro y la médula espinal. Se usan principalmente como potenciadores sexuales y se conocen comúnmente como “poppers” o “snappers”.
Aunque los inhalantes no están regulados por la Ley de Substancias Controladas en EE.UU., 38 estados de los EE.UU. han establecido restricciones a la venta y distribución a menores de ciertos productos de los que se abusa comúnmente como inhalantes. Algunos estados han introducido multas, cárcel o tratamiento obligatorio por la venta, distribución, uso y/o posesión de inhalantes químicos.
También existen leyes en algunos estados de EE.UU. que prohíben la inhalación recreativa de óxido nitroso.
Algunas comunidades de Australia del Oeste y de Australia del Sur han aprobado leyes locales que hacen del esnifado de gasolina una violación de la ley. En Victoria y Australia del Oeste la policía puede registrar a una persona si hay sospecha razonable de que esté en posesión de un inhalante y pueden confiscarlo.
En Inglaterra y Gales es ilegal que las tiendas vendan substancias volátiles a menores de 18 si hay razón para pensar que lo usarán para fines de inhalación y embriaguez.
La inhalación de vapores de productos químicos como incienso, aceites, resinas, especias y perfumes para alterar la consciencia o como parte de ceremonias religiosas data de los tiempos antiguos de Egipto, Babilonia (el actual Irak), India y China.
De acuerdo a algunos investigadores, inhalar vapores de gases para alterar el estado de consciencia de uno fue practicado por las sacerdotisas en el Oráculo de Delfi en la antigua Grecia.
A principio de los años 1800, el óxido nitroso, el éter y el cloroformo eran los anestésicos usados normalmente como embriagantes.
El óxido nitroso se consideraba como un sustitutivo barato del alcohol y lo popularizó el científico británico Sir Humphry Davy. Él celebraba fiestas de óxido nitroso y acuño la expresión “gas de la risa” en 1799. Observando los efectos anestésicos, Davy propuso que se podía usar el gas para operaciones, aunque esto no se intentó por otro medio siglo.
El uso de anestésicos para propósitos de diversión continuó a lo largo del siglo 19 en Europa y EE.UU.
El éter se usó como droga de diversión durante la época de la prohibición en los años 1920, cuando se ilegalizó el alcohol en los EE.UU.
En los años 1940 se popularizó el uso de disolventes por diversión, especialmente de gasolina.
El abuso de inhalantes en los Estados Unidos aumentó en los años 1950 y está extendido entre adolescentes.
En los años 1960 la práctica de esnifar disolventes se había extendido por una amplia gama de productos comerciales, incluyendo disolventes de pintura y laca, quitaesmaltes de uñas, abrillantadores de zapatos, líquido para encendedores, pintura en spray y otros.
En años más recientes, esnifar pegamento y gas se ha convertido en un problema extendido entre los niños sin techo de las calles del sur de Asia, México, Europa del Este, Kenia y otras áreas del mundo. Los niños de las calles usan estos inhalantes para adormecer el dolor del hambre, el frío y la desesperación.
Esnifar gases y pintura en spray es también común en regiones remotas de Canadá, América, Australia, Nueva Zelanda y algunas islas del Pacífico.
Dennis
“Fue en progreso continuo de inhalar pegamento, oler gas, hongos mágicos, que continuó hasta que yo tenia 17. Entonces comencé con la marihuana. Me gastaba mi dinero en toda la marihuana que podía conseguir. Entonces ya tenia edad para ir a las discotecas, así que empecé ahí con anfetamina y Éxtasis…Empecé a pasar el rato con gente que tomaba heroína y pronto yo lo estaba usando más y más, hasta ser adicto. No tenia ni idea del daño que me causaría más adelante… que estaría cumpliendo una sentencia de prisión tras otra, robando las casas de la gente, robando de mi familia. Todo el dolor y la angustia que causé fue peor que robarles las cosas materiales”.

Juan
“Cuando estaba en cuarto grado un supuesto “amigo” mío me introdujo a los inhalantes. Siendo tan joven y no teniendo mejor criterio, comencé a inhalar gas todos los días hasta llegar al octavo grado. Mis habilidades motoras están bastante destrozadas, me quedo sentado por horas simplemente mirando al espacio, sin que cruce por mi miente un solo pensamiento. Es como si mi cuerpo estuviera aquí, pero yo no. Me es duro conservar puestos de trabajo y he estado viviendo sólo durante doce años. Parezco normal por fuera, pero cuando intento mostrar interés y hablar a mujeres se nota que soy casi un vegetal. Estoy harto de vivir de esta forma y preferiría estar muerto a seguir viviendo mi vida de esta forma por que parece como que estuviera ya muerto de todas formas”.

Jackie
“Mañana es el sexto aniversario de la muerte de nuestro hijo Justin. Tenía una adicción de inhalantes. Su muerte sin sentido sacudió el mundo de todos los que lo conocían. Justin era un estudiante con honores que amaba la vida y la abrazaba con entusiasmo… Él fue una fuente de inspiración para muchos… Siempre me perseguirá la pregunta de si Justin estaría hoy con nosotros si hubiéramos sabido de los riesgos que estaba tomando”.

Martín
“Durante tres días un amigo me dio pegamento gratuitamente. El cuarto día me pidió dinero. Para entonces ya era adicto y tuve que darle el dinero para conseguir un tubo de pegamento. Yo necesitaba varios tubos de pegamento al día”.

Erica
“Realmente me encontré a mi mismo hablando con lo que llamo “colegas de gas” (las alucinaciones). Un día estaba inhalando y pensé que mi amigo había muerto por que me vino la alucinación de él. Me encontré inhalando no sólo por las visiones, sino por la compañía de estos “amigos” imaginarios, que vendrían a mi cuando comenzara a inhalar. He estado luchando con esta adicción por unos 7 meses”.
