********************Para ayuda llame ahora al 888-796-8040*******El Éxtasis es ilegal. La FDA lo clasifica como una droga Schedule I, una clasificación reservada para las sustancias peligrosas que no tienen un uso medico. Otras drogas con clasificación Schedule I incluyen a la heroína y el LSD. Las penalizaciones por la posesión, entrega y manufactura del Éxtasis pueden incluir sentencias que van desde cuatro años de cárcel hasta cadena perpetua, y multas que van desde $250 mil hasta los $4 millones de dólares dependiendo de la cantidad de droga que tengas en tu posesión.
Trágicamente, el Éxtasis es una de las drogas más populares entre la juventud de hoy. La Oficina de la ONU sobre la Droga y el Delito estimó que más de 9 millones de personas alrededor del mundo han consumido esta droga. La gran mayoría de los consumidores son adolescentes y jóvenes adultos.
Mezclado con el alcohol, el Éxtasis es extremadamente peligroso y puede, de hecho, ser mortal. Se ha extendido tanto el daño de esta “droga de diseño” que los incidentes en las salas de urgencia se han disparado más de un 1,200% desde que el Éxtasis se volvió la “droga de club” elegida para todos los centros nocturnos y fiestas “rave”.
El Éxtasis fue desarrollado originalmente por la compañía farmacéutica Merck en 1912. En su forma original era conocida como ”MDMA”. Fue usada en 1953 por el ejército de EE.UU como pruebas psicológicas en el combate, y después resurgió en la década de los 60 como un medicamento psicoterapéutico para “disminuir inhibiciones”. No fue sino hasta la década de los años 70 que el MDMA se comenzó a usar como droga en las fiestas.
A principios de la década de los 80, el MDMA se promovía como “lo más reciente en la continua búsqueda de la felicidad a través de la química” y la “droga de moda” para muchas fiestas de fin de semana. Siendo aún legal en 1984, la droga se vendía bajo el nombre comercial de “Éxtasis”, pero en 1985 se prohibió el uso de la droga en los Estados Unidos debido a problemas de seguridad.
Desde finales de la década de 1980, el Éxtasis se ha vuelto un término de “marketing” que engloba a otras drogas, el cual usan los que venden drogas “tipo Éxtasis” que pueden, de hecho, contener muy poco o nada de MDMA en absoluto. Y aunque el MDMA en si puede producir efectos perjudiciales, a lo que hoy se le llama Éxtasis puede contener una amplia mezcla de sustancias, desde LSD, cocaína, heroína, anfetaminas y metanfetamina, hasta veneno para ratas, cafeína, sustancias para desparasitar perros, etc. A pesar de los bonitos logotipos que ponen los vendedores en las píldoras, esto es lo que hace que el Éxtasis sea particularmente peligroso, un consumidor de la droga realmente nunca sabe qué está tomando. Los peligros aumentan cuando los consumidores incrementan la dosis buscando un viaje previo, sin saber que pueden estar tomando una combinación de drogas completamente diferente.
El Éxtasis por lo general viene en forma de pastilla pero también se puede inyectar y tomarse de otras maneras. El Éxtasis líquido está hecho realmente de GHB, un depresor del sistema nervioso que también se puede encontrar en productos para destapar caños, limpiadores para suelo y disolventes desengrasantes.
El Éxtasis se le llama comúnmente “la pastilla del amor” porque agudiza las percepciones de color y sonido, y amplifica las sensaciones cuando uno toca a acaricia a otro, particularmente durante el sexo.
Pero el Éxtasis a menudo contiene alucinógenos, los cuales son drogas que actúan sobre la mente y causan que la gente vea o siente cosas que no están realmente ahí. Los alucinógenos pueden lanzar a una persona hacia una experiencia espeluznante o triste de pasado, en donde él o ella se quedan atorados y ni siquiera se dan cuenta.
La imagen del Éxtasis como “pastilla del amor” es una de las muchas mentiras que se divulgan sobre la droga.
El Éxtasis es dañino emocionalmente y los consumidores por lo general sufren de depresión, confusión, ansiedad severa, paranoia, comportamiento psicótico y otros problemas psicológicos.
El Éxtasis oculta las señales de alarma que da el cuerpo. Como resultado, después de tomar la droga, una persona se arriesga más allá de sus limitaciones físicas. Por ejemplo, una persona que está bajo el efecto del Éxtasis puede no darse cuenta que ha subido demasiado su temperatura y puede desmayarse o hasta morir de un paro cardiaco.
Un estudio hecho por el Centro de Investigación para Trabajo Social de la Universidad de Texas, encontró que los efectos a largo plazo del Éxtasis que se han informado frecuentemente incluyen depresión y reducción de la capacidad para concentrarse. Los investigadores también encontraron que le uso continuo de Éxtasis también está asociado con trastornos del sueño, del estado de ánimo y de ansiedad; temblores y espasmos; así como problemas de memoria.
EFECTOS A CORTO PLAZO
EFECTOS A LARGO PLAZO
El Éxtasis es adictivo. Pero inclusive si el consumidor no se vuelve adicto, existen peligros muy reales:
Ya que el efecto deseado al consumir la droga se reduce, la persona por lo general prueba, entonces, otras drogas que son aun más peligrosas.
Se han realizado muchos estudios sobre el Éxtasis. Estos muestran que:
La imagen “positiva” de las drogas provene, en su mayoría, de que se le ha dotado de glamour en las películas y la música.
Cuando una nueva sustancia aparece en el mercado por primera vez, rara vez se le considera peligrosa hasta mucho después de que el daño se ha hecho, y la idea falsa de que la droga es “inofensiva” ya se ha aceptado ampliamente.
El Éxtasis ha sido efecto de tales propagandas positivas. Como dijo un portavoz de los medios de comunicación: “Es caso como si un audaz mago del marketing apareciera e hiciera una campaña para ello”.
Cuando se realizan encuestas con adolescentes para averiguar por qué empezaron a usar drogas en primer lugar, el 55% respondió que la razón fue la presión de sus amigos. Querían ser aceptados y populares. Los traficantes lo saben.
Ellos se aproximan a ti como un amigo y te ofrecen “ayuda” con “algo para animarte”. La droga podrá “ayudarte o adaptarte” o “hacerte sentir bien”.
Los traficantes, motivados por el beneficio que tendrán, podrán decir cualquier cosa para hacer que compres se droga. Ellos te dirán que si tu tomas Éxtasis, “podrás estar con muchas chicas”.
A ellos no les importa si las drogas arruinan tu vida, siempre y cuando les pagues. Tolo que ellos quieren es el dinero. Ex traficantes reformados han admitido que ellos veían a sus compradores como “peones en un juego de ajedrez”
Descubre los hecho relacionados con las drogas. Toma tus propias decisiones.
Pat
“Las fiestas “rave” están bien, siempre y cuando no consumas Éxtasis. Pero tan pronto como empieces, pensarás que las personas que te aconsejan que lo dejes son idiotas. Comienzas a creer que has encontrado algo maravilloso y que los demás no deberían decirte lo contrario. Cuando te empieza a gustar el Éxtasis, es demasiado tarde: estás hundido”.

Lynn
“Escucho a mucha gente hablar sobre el Éxtasis, llamándolo una droga divertida e inofensiva. Todo lo que puedo pensar es: “si tan sólo ellos supieran”. En cinco meses, pasé de vivir de una manera responsable mientras perseguía mi sueño, al de una persona que no le importaba absolutamente nada. Mientras mas consumia, más profundamente me hundía en un obscuro, desolado lugar. Cuando lograba dormir, la cabeza me tambaleaba y tenia principios de paranoia, pero ignoraba todo, pensando que era normal. Hasta que una noche pensé que me estaba muriendo. El Éxtasis se llevó mi fuerza, mi motivación, mis sueños, mis amigos, mi apartamento, mi dinero y más que nada se llevó mi cordura. Me preocupo sobre mi futuro y sobre mi salud todos los días”.
Ana
“El Éxtasis me volvió loca. Un día mordí cristal como si estuviera mordiendo una manzana. Tuve que tener la boca llena de pedazos de cristal pora darme cuenta de lo que me estaba pasando. Otro día estuve rasgando trapos con los dientes durante una hora”.