
El crack es la forma en cristal de la cocaína, la cual viene normalmente en polvo. Viene en bloques sólidos o cristales que varían en color, desde amarillo a rosa pálido o blanco.
El crack es calentado y fumado. Se le llama así porque hace un sonido crujiente cuando se calienta.
El crack, la forma más potente en que aparece la cocaína, es también la de mayor riesgo. Es entre 75% y 100% pura, mucho más fuerte y potente que la cocaína regular.
Fumar el crack hace que la droga llegue más rápido al cerebro y así genera un viaje intenso e inmediato (pero de corta duración), que dura unos 15 minutos. Y debido a que la adicción puede desarrollarse aun más rápidamente si se fuma la sustancia en lugar de aspirarla (inhalada por la nariz), un consumidor puede convertirse en adicto después de la primera vez que prueba el crack.
Debido al precio elevado de la cocaína, desde hace mucho se considera una “droga de los ricos”. El crack, por otro lado, se vende a precios tan bajos que incluso los adolescentes pueden comprarlo al principio. La verdad es que una vez que la persona se hace adicta, el gasto se eleva por las nubes en proporción directa a la cantidad, cada vez mayor, que se necesita para mantener el hábito.
De los numerosos términos callejeros que recibe el crack en la actualidad, los más comunes son:
En el 2007, en las cortes Federales de EE. UU., 5,477 individuos fueron encontrados culpables de crímenes relacionados con el crack. Más del 95% de esos culpables habían estado involucrados en tráfico de crack.
La situación es diferente en Europa. En Centro Europeo de Control sobre Drogas y Adicción a la Droga, informa que el consumo de crack está comúnmente restringido a comunidades minoritarias en grandes ciudades con altos niveles de desempleo y pobres condiciones de vida. En el 2006, 20 países europeos informaron que los consumidores de crack representaban sólo el 2% de todos los consumidores de drogas que llegan para recibir tratamiento por consumo de sustancias, y que la mayoría eran del Reino Unido.
El uso de la pasta de coca (un producto del paso intermedio al transformar las hojas de coca en cocaína; es entre un 60 y 90 por ciento pura cocaína), es común en algunos países de Sudamérica. En Argentina, el 2.6 por ciento consumía cocaína y 0.5 por ciento de la población admitió haber consumido pasta de coca en el 2006. En Uruguay, el 1.4 por ciento de la población consumió en el 2007, y el 0.3 por ciento consumió pasta de coca.
En Brasil, el 0.7 por ciento de la población había consumido crack al menos una vez en su vida en el 2005, comparado al 0.4 por ciento en el 2001.
En los Estados Unidos, el crack era la principal droga de consumo con 178,475 admisiones a tratamiento en el 2006. Esto representó el 71% de todas las admisiones a tratamiento principales por cocaína ese año.
En Hawai, el 11.6% de los que fueron arrestados habían consumido crack la semana anterior.
En Atlanta, el 49.8% de los detenidos consumió crack anteriormente.
El crack es una de las drogas ilegales más poderosas en lo que se refiere a crear dependencia psicológica. Estimula centros de placer importantes en el cerebro y causa una euforia extremadamente acentuada. El consumo compulsivo del crack se desarrolla poco después de que la persona empieza a consumirla porque la sustancia es fumada y entra al torrente sanguíneo rápidamente. Una tolerancia se desarrolla muy pronto; el adicto no puede alcanzar el mismo viaje que había experimentado antes con la misma cantidad de cocaína crack.
¿CUÁLES SON LOS EFECTOS A CORTO PLAZO DEL CRACK?
El crack causa un intenso viaje de corta duración seguido inmediatamente por su opuesto: depresión intensa, tensión nerviosa y ansias de más droga. Los que la consumen a menudo no se alimentan ni duermen apropiadamente. Pueden experimentar un marcado incremento de ritmo cardiaco, espasmos musculares y convulsiones. La droga puede hacer que la gente se sienta paranoica, furiosa, hostil y ansiosa, incluso cuando no están bajo su influencia.
Sin tener en cuenta lo que se consuma de la droga o con qué frecuenta, el crack incrementa el riesgo de que el consumidor experimente un infarto, derrame cerebral, ataques o insuficiencia respiratoria, cualquiera de las cuales puede resultar en una muerte súbita.
Fumar crack además presenta una serie de riesgos para la salud. El crack es comúnmente mezclado con otras sustancias que crean gases tóxicos cuando se queman. Como el humo del crack no permanece potente por mucho tiempo, las pipas de crack son generalmente muy cortas. Esto causa a menudo labios partidos y con ampollas conocidas como “labio de crack” porque los consumidores presionan una pipa muy caliente entre sus labios.
¿CUÁLES SON LOS EFECTOS A LARGO PLAZO DEL CRACK?
Además de los riesgos usuales asociados con el uso de la cocaína. Los consumidores de crack pueden experimentar problemas respiratorios, como tos, falta de aliento, daño en los pulmones y sangrado. Los efectos a largo plazo del consumo de crack incluyen daños graves al corazón, hígado y riñones. Los consumidores son más propensos a padecer enfermedades infecciosas.
El consumo diario continuado causa falta de sueño y pérdida del apetito, resultando en desnutrición. Fumar crack también puede causar comportamiento agresivo y paranoia.
Debido a que el crack interfiere con la forma en que el cerebro procesa las sustancias químicas, se necesita cada vez más cantidad para sentirse simplemente “normal”. Los que se vuelven adictos al crack (igual que con la mayoría de las otras drogas) pierden interés en otras áreas de la vida.
El bajón de la droga causa una grave depresión, que se hace cada vez más profunda tras su consumo. Y se puede volver tan grave que la persona hará casi cualquier cosa para obtener la droga, incluso asesinar. Y si el adicto no puede conseguir crack, la depresión puede llegar a ser tan intensa que lo puede llevar al suicidio.
EFECTOS A CORTO PLAZO
Al ser fumado, los efectos del crack son más inmediatos y más intensos que los de la cocaína en polvo.
EFECTOS A LARGO PLAZO
Las víctimas más inocentes del crack son los bebés nacidos de madres que consumieron la droga durante el embarazo. The March of Dimes, una organización no lucrativa para el embarazo y la salud del bebé, informa que el uso de la cocaína ya sea en polvo o en forma de crack durante el embarazo puede afectar a la mujer y a su bebé de varias formas. Durante los primeros meses del embarazo, puede incrementar el riesgo de aborto natural. También puede causar derrame cerebral, daño cerebral permanente o paro cardiaco.
El Instituto Nacional contra el Consumo de Drogas informa que la exposición a los efectos del crack durante el embarazo puede llevar a problemas posteriores significativos en algunos niños.
Aunque el uso de hojas de coca como intoxicante se remonta a tres mil años atrás, el crack fue desarrollado durante el auge de la cocaína en la década de los 70 y su uso se esparció a mediados de los 80.
De acuerdo a la DEA (la agencia estadounidense de lucha contra las drogas), a finales de la década de los 70 había una saturación enorme de polvo de cocaína siendo introducido a los Estados Unidos. Esto causó que el precio de la droga se cayera hasta un 80%. Enfrentados con los precios en descenso de su producto ilegal, los traficantes convirtieron el polvo en “crack”, una forma sólida de cocaína que podía ser fumada.
Fragmentada en pequeños pedazos o “rocas”, esta forma de cocaína podía ser vendida en pequeñas cantidades, para más personas y con ganancias mayores. Era barata, sencilla de producir, fácil de usar y altamente lucrativa para los traficantes. A principios de 1980, informes del consumo de crack estuvieron apareciendo en Los Ángeles, San Diego, Houston y el Caribe.
La mayor oleada en el consumo de la droga ocurrió durante la “epidemia del crack”, entre 1984 y 1990, cuando la droga se extendió a través de ciudades norteamericanas. La epidemia del crack incrementó dramáticamente el número de norteamericanos adictos a la cocaína. En 1985, el número de gente que admitía consumir cocaína rutinariamente incrementó de 4.2 millones a 5.8 millones.
A finales del 1986, el crack estaba disponible en 28 estados y el Distrito de Columbia. Para 1987, se informó que el crack estaba disponible en todos los estados de los Estados Unidos excepto en cuatro. Desde entonces, el consumo de la droga ha continuado extendiéndose por todo Norte y Sur América, Europa y el resto del mundo.
En el 2002, el Reino Unido estaba experimentando su propia “epidemia del crack”, con el número de adictos al crack buscando ayuda, experimentado un aumento de cerca del 50% ese año. El Reino Unido informó un incremento de 74% en detenciones por crack durante redadas de drogas entre el 2000 y el 2006.
La mayoría de los consumidores de crack europeos se encuentran en tres ciudades: Hamburgo, Londres y Paris. Pero se ha informado también que el consumo de crack es un problema significativo en algunas comunidades holandesas y en territorios franceses fuera del país: Guadalupe, la Guyana Francesa y Martinica.
Cuando se realizan encuestas con adolescentes para averiguar por qué empezaron a usar drogas en primer lugar, el 55% respondió que la razón fue la presión de sus amigos. Querían ser aceptados y populares. Los traficantes lo saben.
Ellos se aproximan a ti como un amigo y te ofrecen “ayuda” con “algo para animarte”. La droga podrá “ayudarte o adaptarte” o “hacerte sentir bien”.
Los traficantes, motivados por el beneficio que tendrán, podrán decir cualquier cosa para hacer que compres su droga. Ellos te dirán que “probar crack sólo una vez, hará que todo esté bien” y que “el crack hará que todo lo malo se vaya”.
A ellos no les importa si las drogas arruinan tu vida, siempre y cuando les pagues. Todo lo que ellos quieren es el dinero. Ex traficantes reformados han admitido que ellos veían a sus compradores como “peones en un juego de ajedrez”
Descubre los hecho relacionados con las drogas. Toma tus propias decisiones.
Audrey
“Viví con un adicto al crack casi un año. Amaba a ese adicto, quien era mi novio, con todo el corazón pero yo no podía continuar más así. La policía me detuvo y me registró; nos hicieron una enredada a las 6 a.m. Mi ex novio robaba sin cesar y no podía separarse de su pipa. Creo que el crack es más maligno que la heroína: una pipa puede ser todo lo que se necesita para volverte en un monstruo inmoral”.

Pedro
“El crack es una droga totalmente egoísta. Se apodera de tu vida. El crack te agarra rápidamente. No se tarda nada. Las ansias que produce son enormes. Y terminas tomándola con más frecuencia porque el viaje dura muy poco”.

Jennifer
“Había adquirido un hábito de cocaína crack de $2,000 dólares a la semana y quería librarme desesperadamente de las cadenas”.

Juan
“Lo único que estaba en mi mente era el crack. Y si alguien te ofrece un poco, saltas y lo tomas. Es como ofrecer un pan a un hombre hambriento que caminó kilómetros…las cosas llegaron a un punto crítico para mí cuando había estado usando constantemente un par de semanas. Un día simplemente decidí que estaba harto , no podía continuar viviendo así, y traté de suicidarme”.

Guillermo
“Me jubilé como un ejecutivo exitoso de una corporación, quien había pagado a sus dos hijas la universidad y que se había ganado su jubilación. Mi fiesta de jubilación fue, sin embargo, el comienzo de cinco años de infierno. Fue entonces cuando fui invitado a probar el crack por primera vez. Durante los siguientes cinco años, perdí mi casa, a mi esposa, todos mis recursos financieros, mi salud, y por poco, mi vida. También pasé dos años en prisión”.

Diana
“Me inicié fumando crack y en ese momento todo dejó de funcionar. Había salido con algunas personas que en ese tiempo consideraba amigos verdaderos. Sabes, es cierto lo que dicen sobre el crack; cuando tomas la primera dosis, nunca jamás volverás a estar tan eufórico…Me arruinó completamente. Tomó el control total sobre mi. El crack ha arruinado mi reputación, mi autoestima y mi amor propio”.
